Jurar la Constitución y !Votar a Brios!

jurar
¡Voto a Brios! y Juro por Iker en la portería.
Por si no lo sabían, la famosa expresión ¡Voto a Brios!, no hace referencia a votar, aunque tenga cierta relación con el artículo. En tiempos de la Edad Media, debido a la prohibición de tomar en nombre de Dios en vano, se usaba como eufemismo de ¡Juro por Dios!, pues estaba perseguido por la Justicia utilizar como expresión el nombre de Dios.
Qué tiempos aquellos donde la argucia, picaresca, respeto e inteligencia popular se saltaba la legislación vigente, hoy día, jurar, se puede jurar por lo que uno quiera, aunque sea contradictorio al juramento, ofensivo, irrespetuoso o inocentemente sacado de un concurso de Mises.
El esperpento de lo vivido ayer durante el juramento o promesa de la Constitución en el Congreso de los Diputados pareciera más un episodio de los Monthy Python, qué digo, al menos un episodio de “La que se avecina”, preludio de la que se avecina, con la connivencia de aquellos que se saben deudores por un sillón a cambio de un voto, rayando además de lo ridículo, lo surrealista. Daba igual que usted jurase por la Constitución y prometiese luchar contra ella, o que lo hiciera por Chiquito de la Calzada, todo era válido, todo vale cuando París está en juego, desde una misa, a permitir prometer una república mientras se jura, o perjura explícitamente, cumplir una constitución que anuncias querer romper.
Hubo juramentos para todos los gustos, por los presos políticos que sólo son presos, por la república vasca, que serán vascos pero no república, por el uno de Octubre, un referéndum ilegal, por España, por la España vaciada o cual Miss, por el planeta y por el amor, cual Corín Tellado, que me parece muy digno, pero es como jurar por la Torta del Casar en un concurso de corte del jamón Ibérico.
Es decir, para que nos entendamos, supuestamente uno jura la Constitución para cumplir la Constitución, condición indispensable para ser diputado en el congreso, y sin embargo con taquígrafo promete no cumplirla. Seamos serios, o se elimina o el juramento o en futuro alguno va a jurar porque Iker Casillas vuelva a la portería de la Selección o Falcao al Atlético.
Hace tiempo que muchos de nuestros políticos no son lo que eran, ni el Congreso de los Diputados tiene nada que ver con el de antaño. Fueran de donde fueran, proviniesen de donde proviniesen, de la ideología que fueren o del carácter que tuvieran, todos respetábamos a todos y cada uno, porque se hacían respetar, se respetaban y respetaban el orden constitucional que es el derecho que da los votos en democracia, además de por sus maneras y por sus formas, pero sobre todo porque por encima estaba la Constitución y el deber y la obligación por el interés común de todos los españoles y todo eso es lo que les hacía respetables. Si se pierden las formas, las maneras y el respeto, se pierde la política y el valor de los votos.
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Sobre Saturnino Acosta García

Gaditano de cuna y Extremeño de adopción.