Cuentos, que no cuentas, de la lechera

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No es la primera vez que me quejo de la interpretación de las estadísticas, no por ser falsas, pues toda estadística es un cálculo matemático y por ende exacto, sencillamente por no decir toda la verdad. Hace unos días leí con sorpresa unas cifras y una explicación que me llamaron la atención: un alumno de la escuela concertada cuesta  menos de la mitad que uno de la escuela pública, concretamente tres y siete mil euros respectivamente, deduciendo que la escuela concertada está infradotada. Vayamos por partes y por adelantado mi respeto al derecho a la libertad de elección de las familias a decidir tipo de enseñanza que no de centro, que son cosas distintas.

Para poder hacer una comparación homogénea, habría que comparar en primer lugar exclusivamente el gasto por cada etapa en la educación obligatoria, es decir en infantil, en primaria y en ESO.  Por otro lado, no se tiene en cuenta la ratio, ni de los centros ni en la relación profesor-alumno o la localización de los centros ni su desglose por comunidades en relación al PIB de cada una, pues son éstas las que aportan el 87,8% del gasto y con diferencias significativas entre unas y otras. Tampoco se tiene en cuenta las condiciones laborales de los trabajadores ni sus salarios o contratos, que eso sería otro cantar. Para que me entiendan con un ejemplo sencillo y real, del cual omitiré nombre de localidad  y centro: En una localidad “A”, con apenas mil doscientos habitantes censados y viviendo ochocientos, existe un centro público con apenas cuarenta alumnos que tienen todo el derecho de recibir la misma educación de calidad que cualquiera. El gasto por alumno es mucho mayor que en la localidad “B”, donde un centro concertado en una localidad de seis mil habitantes y dos centros públicos está a 25 alumnos por aula. Sin embargo en esa localidad “B”, el gasto por alumno es parejo en comparación con el centro público que también está a 25. Ahora piensen en Extremadura y concretamente en Cáceres, en su dispersión geográfica y en nuestras cada vez más pequeñas localidades y en los niños que viven en ellas.

No, la educación pública no es mas cara que la concertada, en igualdad de condiciones es pareja, es el montante destinado a la pública del total, y que comparado y dividido es el que da como resultado dichas diferencias, y si les digo la verdad, recemos para que siga siendo así.

Pero por si acaso, un dato oficial sacado del último informe publicado el pasado 29 de julio por el MECD:

Escuela Pública: Si se considera únicamente el gasto público por alumno en centros públicos en la E. no universitaria, en el año 2014 es de 5.169 euros, y considerada su evolución desde 2009 (5.606 euros) aparece un decrecimiento global del 7,8%. Por comunidades autónomas, País Vasco, C. Foral de Navarra y Cantabria presentan el gasto más elevado por alumno en centros públicos no universitarios. En todas las comunidades autónomas se ha producido una disminución, salvo en Extremadura, siendo las comunidades con mayores descensos en términos relativos Castilla–La Mancha, Comunitat Valenciana y Cataluña.

Escuela Concertada: El gasto de las Administraciones educativas dedicado a la enseñanza concertada ha pasado de 4.025,0 millones de euros en el año 2004 a 5.768,5 millones de euros en el 2014, incrementándose, por tanto, en 1.743,5 millones de euros. Las comunidades autónomas aumentan su gasto en 1.739,4 millones de euros, mientras que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte lo hace en 4,3 millones de euros. De 2004 a 2009 se observa un crecimiento continuo del gasto en conciertos, produciéndose una disminución a partir de 2010 y un repunte en 2014.

Sobre Saturnino Acosta García

Gaditano de cuna y Extremeño de adopción, cursé no solo estudios de Magisterio por la especialidad de Música también aproveché al máximo sus daños colaterales.