Menos deberes y más cenas

menos deberes y mas cenas

Diga usted que sí, el anuncio de Ikea, “menos deberes y más cenas”, es un claro ejemplo de cómo hay que hacer los deberes sencillos y sin agobios para el niño, sobre todo para un niño de Primaria que en el anuncio parece de segundo o tercer curso.

Pregunta de la madre: hay diez croquetas y nos corresponde un tercio a cada uno, ¿cuántas croquetas sobran?. Pues mire, el problema no crean es tan sencillo. Tal cual está formulada la pregunta, un tercio de 10 casi siempre es 3,3 con periodo, pero como son cuatro, faltarían al menos tres croquetas o dos si no contamos decimales. Si se refiere a croquetas por unidad indivisible, teniendo en cuenta que en la escena final, la de la resolución de las croquetas, aparecen cuatro personas y hay diez croquetas, efectivamente como dije antes, sobrarían dos croquetas, pero no les correspondería un tercio, si no un quinto y además me pregunto para qué habrá hecho las otras dos que sobran. Si lo que se pretende es repartir las croquetas por partes iguales, serían dos croquetas y media, un cuarto. Si se está refiriendo a un tercio de cada croqueta por cabeza…en fin, nadie durmió esa noche…ni cenó. Un maestro simplemente hubiera frito doce croquetas.

Cada cierto tiempo, cíclicamente, los deberes vienen a salir en los medios de comunicación, y casi siempre, el problema es de los maestros que mandan mucho, quizás los haya, pero para eso está la tutoría, las reuniones de padres, y el diálogo familia escuela que debiera ser el cauce para tartar esos temas si los hubiera, pero sobre todo el confiar en el docente, como se confía en cualquier otro profesional, que sabe cuándo, cuánto y qué mandar de apoyo a lo aprendido en clase para que nuestros hijos alcancen los objetivos que marca el curriculo y sin los cuales suspenderían, no porque lo diga el maestro, porque la ley así lo estipula.

Otra cosa, señores de IKEA, es la racionalización de los horarios en España y la conciliación de la vida familiar y laboral, cuestión política que es más difícil de abordar y criticar que echar las culpas a los de siempre. Por cierto, un amigo también cena croquetas, después de traer a sus hijos del inglés, taekwondo, natación y piano.

Sobre Saturnino Acosta García

Gaditano de cuna y Extremeño de adopción, cursé no solo estudios de Magisterio por la especialidad de Música también aproveché al máximo sus daños colaterales.