Deshojando el libro blanco.

Bueno, parece que el famoso libro blanco va tomando forma y ya conocemos el primer esbozo. Al parecer el eje fundamental va a ser diseñar una carrera profesional que atraiga al 30% de los mejores expedientes a través de tres vías, académica, de gestión y de progreso en el desarrollo del trabajo.

En la primera, la académica constaría de las siguientes escalas: profesor, catedrático, tutor de formación, asesor didáctico, dentro de la Inspección, formador de profesores y catedrático de las facultades de Educación. La gestión docente tendría los puestos de profesor, director, inspector de gestión, formador de directores, asesor de gestión en las consejerías y director de recursos humanos. Por último, el progreso en el mismo puesto de trabajo, comprendería el reconocimiento económico vinculado a la evaluación y a la formación. Y no se acaba ahí, además del MIR para futuros docentes, también se piensa crear Centros Superiores de Formación del Profesorado y según Marina, debido al fracaso de los CPR (Centros de Profesores y Recursos), una red eficiente de alto nivel de centros de formación permanente, además de profesionalizar el cargo de Director.

Sinceramente, si fuera ajeno al gremio creería que los docentes actuales ni sacaron buenas notas, ni se forman, ni se implican, precisamente lo contrario a la realidad.

Nuestros docentes tienen entre una y dos carreras, muchos de ellos, algún máster, y ahora el B2, de su bolsillo y esfuerzo. Como mínimo han realizado 1400 horas de formación, en didáctica de idiomas, ofimática, redes, nuevas tecnologías, convivencia, etc., con sobresalientes en sus expedientes y la mayoría con un requisito que no contempla y es el único necesario, que si hubiese dado clases en los centros sabría, la vocación.

Tráigame señor Marina un 30% de vocaciones y no de notas, evalúe las políticas, que son las que fracasan, y no a quien obliga a llevarlas al aula, no recorte un 94,34%, la partida de formación del profesorado en los presupuestos generales, si quiere vincular formación y evaluación a salario, por contra, reconozca, valore y defienda al docente, páguele como se merece y desvincule la política, no los políticos, de la educación y verá como solos empiezan a escribirse los libros blancos de la educación.

Sobre Saturnino Acosta García

Gaditano de cuna y Extremeño de adopción.