Bienvenido 2015

Aunque un poco olvidado en el 2014 por temas de trabajo, uno de los propósitos del 2015 es actualizar el blog con cierta asiduidad. Para comenzar aquí os dejo uno de los artículos que aunque compartí con amigos, no pudo salir durante estas fiestas por ser festivo. Un saludo a todos y Feliz 2015.

 

 

El whatsapp navideño.

 

Mira que era algo dentro de mí me decía que no me instalara el whatsapp, pero qué quieren, finalmente cedí a la presión social y ya soy uno más de los millones de whatsappianos. Que si la cena de amigos, jeje, jiji, jaja, que si chiste con viñeta, que por cierto te envían el mismo 45 personas distintas con una variación de tiempo de dos segundos entre whatsapp y whatsapp, que si el décimo de lotería premiado, a lo que recibes 500 respuestas de “la salud es lo que importa”, o al revés, “la salud es lo que importa”, pues toma décimo premiado, y nunca falta el típico que te dice “he creado un grupo para…” y ahí es cuando te echas a temblar, porque al final, sea de lo que sea el grupo, trabajo, filosofía cuántica, amigos de las setas o del pádel, terminas recibiendo 45 whatsapp con el mismo chiste con viñeta en un intervalo de tiempo de dos segundos.

 

Cómo añoro aquellos tiempos cuándo antes de cenar, tus padres te decían, “no empieces con los langostinos que hay que felicitar a los tíos de León”, a lo que le seguía el típico: ya están las líneas saturadas, y una voz sabia y curtida por la edad añadía, es que siempre esperas a última hora, voz dicho sea de paso, solía corresponder al suegro o la suegra del tardío “felicitador” navideño. Luego, como no, una vez te sentabas, el teléfono no dejaba de sonar, que se ponga el niño… que se pone el tío…. la abuela, incluso el novio de la niña que no te conoce y al que no conoces te deseaba feliz navidad.

 

Y qué me dicen de ese mueble del salón repleto de felicitaciones navideñas abiertas, símbolo de la creatividad y riqueza del castellano escrito: “Os deseo unas felices fiestas en compañía de todos los tuyos”.

 

Ahora todo eso se acabó, desde tres días antes a Navidad estás recibiendo felicitaciones sin parar con la misma creatividad de las postales navideñas, es decir, 45 whatsapp con la misma felicitación navideña en un intervalo de tiempo de dos segundos.

 

En fin, este año, después del tenedor de pescado o la copa de agua, ya hemos decidido dónde ponemos el teléfono mientras cenamos, al lado de la servilleta, que la agüilla de los langostinos nos empaña la pantalla.

 

Sobre Saturnino Acosta García

Gaditano de cuna y Extremeño de adopción.