Miedo al silencio

Imagínate que estás en casa escribiendo en tu agenda y de repente sientes la necesidad de escuchar ruido para que el silencio desaparezca… O quizás estés conociendo a alguien y vuestra conversación sobre la música que os gusta ha llegado a su fin, ¿cómo te sientes?

La mayoría de las personas responderían incómodas, ¿por qué? Porque existe cierta tendencia a no soportar al silencio, incluso a temerlo. He llegado a conocer a personas que cuando están solas en casa necesitan tener un ruido de fondo porque así se sienten acompañadas.

¿Qué nos sucede con el silencio? ¿por qué nos incomoda tanto?

Normalmente nos empeñamos en hacer ruido para combatir al silencio y de esta manera, no escucharnos. Pero si no ponemos nuestro cincos sentidos en lo que estamos experimentando, no podremos disfrutar plenamente de ello.

Combatir el silencio aliándonos con el ruido nos impide escucharnos.

Dejar de lado al silencio nos lleva a desatendernos, a no escuchar a nuestra voz interior. Quizás sea más fácil vivir en automático que conscientemente. Puede que vivamos así durante mucho tiempo, pero llegará el día en el que nos lamentemos de no habernos dedicado ni un solo segundo.

¿Qué pretendemos callar? ¿Cómo son los diálogos que mantenemos con nosotros mismos?

Te invito a que por unos minutos te dediques a escucharte y dejes de seguir ignorándote. En el silencio puede haber más respuestas que en muchas conversaciones.

No lo olvides: ¡Escúchate, no solo te oigas!

Mujer con los ojos cerrados

 

 

Sobre Gema Sánchez Cuevas

Gema Sánchez Cuevas - Psicóloga, docente, editora y redactora.