Mindfulness para nuestro día a día

Habitualmente nuestra mente se encuentra vagando sin orientación, hilando unos pensamientos con otros, unas imágenes con otras, originando mucho ruido. Nos vemos inmersos en un constante diálogo interno, conocido como “mente de mono o “mente errante” formado por pensamientos que dan vueltas sobre sí mismos.

El problema de esta mente caviladora es que no ofrece soluciones ni ayuda a resolver problemas, más bien los acentúa; preocupándose de manera excesiva por el pasado y el futuro, olvidándose de aquello que sucede en el momento presente.

La mente de mono al evadirse del presente, nos impide la vivencia de la realidad que acontece en cada instante.

Pero una mente ajena al presente es incapaz de conocer la realidad tal como es para cada uno de nosotros. Por ello, hemos de tranquilizarla y calmarla para que sea capaz de conocer y habitarla de manera adecuada. La práctica del Mindfulness nos ayudará a conseguirlo.

¿Qué es el Mindfulness?

La palabra Mindfulness ha sido traducida al español como “atención plena” y/o “conciencia plena” y se corresponde con un conjunto de prácticas que tienen en común dirigir la atención hacia el momento presente, desde una actitud bondadosa y de aceptación, sin juzgar.

Mujer meditando

Su práctica nos permite aprender a relacionarnos de forma directa con aquello que está ocurriendo en nuestra vida, aquí y ahora; ayudándonos de esta manera a recuperar nuestro equilibrio interno, desarrollando una mayor capacidad de discernimiento interno y compasión.

Cuando somos conscientes de lo que estamos haciendo, sintiendo o pensando, nos encontramos practicando mindfulness.

Mindfulness es la capacidad de ser conscientes de los contenidos de nuestra mente momento a momento, un modo especial de ver, un modo especial de observar. Conocido también como la práctica de la autoconciencia.

La técnica del mindfulness nos ayuda a cortar los hilos de la marioneta, la identificación con nuestro pensamiento, creando un espacio a través de la observación y/o atención plena, que nos permite desconectar el piloto automático, es decir, el hábito de reaccionar automatizado de la mente.

Así, los elementos claves del Mindfulness podemos decir que son la consciencia, el momento presente y la aceptación, manteniendo entre ellos una relación interdependiente (Germer, 2005a, p.9).

Uno de los primeros objetivos de la práctica del Mindfulness consiste en calmar y serenar la mente, para ello se realizan ejercicios de meditación-concentración, en los cuales se entrena a la mente a estar concentrada en un solo punto de manera constante, por ejemplo, la respiración.

Gracias a la práctica del Mindfulness, podemos llegar a desarrollar una relación especial con nuestros eventos privados (pensamientos, recuerdos, emociones…), es decir con nosotros mismos, teniendo repercusiones en nuestro modo de vivir la vida y relacionarnos con los demás. La atención plena nos ofrece una vía para regular nuestras emociones y pensamientos, con numerosos efectos beneficiosos relacionados con la reducción de síntomas y el aumento de nuestro bienestar subjetivo.

Burbuja

Beneficios del Mindfulness

  • Desarrollar la capacidad de conectar con uno mismo, con los demás y con el mundo.
  • Aumento de la conciencia del sí mismo.
  • Desarrollo de habilidades de relajación y manejo de situaciones de estrés y ansiedad.
  • Estar en el presente, aquí y ahora.
  • Toma de conciencia de las relaciones entre el cuerpo, la mente y las emociones.
  • Mayor grado de autorregulación.
  • Mejora de la capacidad de memoria de trabajo.
  • Menor nivel de afectividad negativa.
  • Desarrollo de una actitud compasiva dirigida hacia uno mismo.

“El propósito primero de la meditación es hacerse consciente y familiarizarse con nuestro estado interior. El propósito último es alcanzar la fuente de la vida y la conciencia.”

(Nisargadatta Maharaj)

Sobre Gema Sánchez Cuevas

Gema Sánchez Cuevas - Psicóloga, docente, editora y redactora.