ECONOMÍA PARA NIÑOS

La huchita infeliz es un cuento que trata de doce hermanos huerfanitos humildes que tienen una hucha donde guardan su dinero para chuches. Uno de ellos, llamado Chemita, se hace custodio de la hucha al ganarle una partida de parchís a Felipín, encargado de ella hasta ese momento. A Chemita un día se le aparece un hada llamada María de la Construcción y le da dinero hasta llenar la huchita. Entonces Chemita, al ver la hucha llena, comienza a abrirla con frecuencia y anima a sus hermanitos a comprar más chuches para que presuman de ser ricos ante doña Ángela Merkado, la vecina más pudiente del barrio y la que decide quién tiene derecho a vivir en él. Y estos así lo hacen, contentos de que su huchita está feliz gracias a la generosidad de María de la Construcción. Chemita comienza a juntarse con Jorgito, un niño rico de otro barrio que compra petardos y asusta a otros niños. Entonces deciden dar la custodia de la huchita a Pepito Luís, el más sonriente de los hermanitos. Pepito Luís sigue recibiendo dinero de María de la Construcción, e igual que hiciera Chemita, incita a sus hermanos a comprar muchas chuches. Pero hete aquí que un día el hada María de la Construcción se va del barrio y los hermanitos dejan de recibir dinero para su huchita, que comienza a vaciarse, y se ven obligados a disminuir drásticamente su consumo de chuches, a la vez que acusan de mal previsor a Pepito Luís. Ante esto, deciden elegir a Marianín nuevo custodio. La señora Ángela Merkado les amenaza con echarlos del barrio, y acosa a Marianín para que no compren chuches hasta que se llene la huchita y vuelvan a ser pudientes. Y Marianín deja de abrir la huchita. Algunos hermanitos piensan que es lo mejor que puede hacer, aunque no coman chuches hasta que se llene de nuevo. Otros creen –cosa que comparto- que debería sacar parte de lo que hay en la huchita y comprar chuches al por mayor, comer algunas y el resto venderlas para ganar más dinero y reponerlo. Y de paso, obligar a devolver las huchitas que algunos hermanitos jetas tienen escondidas y llenaron vendiendo chuches sisadas.

Sobre Juan Jiménez Parra

Cáceres, 1962. Pintor y Escritor.