JUEGO DE TRONOS

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Reconozco que he sido carne de cañón de la publicidad de los medios de comunicación. Que por qué digo esto con tal rotundidad? Pues debido a que me he empotrao los 60 capítulos de las 6 temporadas de Juego de Tronos en poco más de un mes y ello ha sido debido a varios factores, pero fundamentalmente a la repercusión mediática que ha tenido el hecho de que esa serie se fuera a grabar en CC y Malpartida de CC.

Evidentemente tengo que decir que no pude ver dicha serie cuando se emitió en su momento, ya que los derechos los tenía una cadena privada que no emite en abierto, vamos que hay que soltar la gallina para ver las series que tienen cierta enjundia y eso solo está al alcance de ciertos líderes políticos emergentes. A seguir viendo Velvet y Aguila Roja, toca!!!

Aunque tengo que reconocer que ni siquiera había oído hablar de ella hasta que el ínclito PI se lo regaló al rey allá por el mes de enero, cuando tuvieron lugar las primeras reuniones para tratar de formar gobierno tras las elecciones del 20D. Y precisamente por ese motivo, no le hice ni p caso, ya que como habréis adivinado, creo que no comparto con ese señor ni los géneros cinématográficos, ¡qué se le va a hacer!.

Es cierto, también, que me imaginaba que esa serie era de ciencia ficción, que ya lo es un rato!.

Sin embargo han tenido que conjuntarse dos hechos para que finalmente sucumbiera a la serie de moda. Una de ellas ha sido que a mi hijo se la pasaron en verano y cuando la estaba viendo, me interesé en saber de primera mano de qué iba, realmente. Pero, como decía al principio, ha sido la repercusión pública del hecho de que se estén grabando algunos capítulos de la séptima temporada en nuestra ciudad y alrededores lo que, finalmente, me hizo decidirme a postrarme ante la TV unas pocas de horas, ya que es cierto que la dichosa serie engancha desde el principio, ya que tiene un excelente guión y unos paisajes chulísimos, supongo que muchos nacidos del ordenador, pero chulos, al fin y al cabo.

Y ese interés fue “in crescendo” a medida que te adentras en la trama, conociendo a los personajes y, por qué no decirlo, al ver a alguno de ellos por las calles de nuestra ciudad o compartiendo el mismo gimnasio de El Perú, que suele ser frecuentado por Jamie Lannister y por el que fuera escudero del enano Tyrion. La pena es que no consigo ver a Khaleesi, aunque me han dicho que es casi tan baja como Medio-Hombre.

Al seguir algunas de las escenas me imagino la que tendrán que liar para grabarlas y es por ello que un día intenté verlos en Malpartida, pero aquello estaba cerrado a cal y canto y me fue imposible atisbar más allá de los barracones que para tal ocasión habían montado.

Como algún amigo me comenta, es cierto que la serie está llena de sangre, traición, sexo, intriga y muerte. La vida en aquellos momentos valía menos que en la Colombia de Pablo Escobar (por cierto, la serie NARCOS tampoco está mal), los hijos mataban a sus padres para heredar el trono y los hermanos fornicaban entre ellos y los bastardos conspiraban con el mismo objetivo.

Y eso es precisamente lo que me tiene intrigado: ¿por qué gustará esta serie al egocéntrico PI? Con quien se identificará más? Con el hijo de los Bolton que fue capaz de matar al padre para heredar sus tierras? Con Jamie Lannister que tiró al pequeño de los Stars de una torre porque le había pillado fornicando con la reina, que era su propia hermana? O con el enano Tyrion que mató de un flechazo en el corazón a su padre? Sólo decir que el primero de ellos tuvo un trágico final y fue devorado por sus propios perros.

Yo seguiré intentando encontrarme con la Khaleesi, ya que los que frecuentan El Perú son un poco estúpidos: “No photo today”, es lo único que saben decir.

Sobre José Carlos Bote

José Carlos Bote, Secretario-Interventor, deportista aficionado y vecino de Cáceres.