YO HARÍA LO MISMO…O NO

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En estos últimos días, horas diría yo, se está hablando mucho de la inoportunidad de repetir las elecciones Generales. Han alzado la voz, más que nadie, las organizaciones empresariales, que evidentemente, como todo lo ven desde el punto de vista económico, han llegado a la conclusión de que no interesa volver a pasar por las urnas, por el enorme coste que ello supone.

Pero es que tampoco parece que los ciudadanos queramos dedicar el 26 de junio al ejercicio del derecho al voto, por segunda vez en apenas medio año.

De la misma manera parecen opinar la mayoría de los partidos políticos, a excepción hecha de uno que se está chuleando a aquel con el que quiere compartir el gobierno. Ahora me presento como Vicepresidente (así manejo la TV y el CNI, que es lo que me han dicho que haga los que me financian), acompañado de los ministros que a mí me sale de la coleta; ahora te digo cuándo me quiero reunir contigo (cuando dejes de hablar con el naranjito), y ahora hago la gracia de pedir que te vengas a dar un paseo, ya que vamos a ser pareja de Consejo de Ministros.

Lo que ocurre, además, es que yo pienso que unas nuevas elecciones para nada iban a cambiar el panorama político actual. Los movimientos de votos iban a ser mínimos y siempre dentro del mismo espacio. Es decir, podrá haber trasvase de Cs al PP (ya que los primeros se han decantado por el PSOE y eso muchos de sus votantes, que proceden del PP, no lo van a perdonar) y del PSOE a Podemos (puesto que Pedro se está dejando comer el electorado por Pablo, aunque muchos socialistas de verdad no quieren echarse en los brazos de los radicales), pero el total del centro-derecha seguirá estando en torno a 163 diputados y el de la izquierda, con los radicales, a 162 (incluyo a Izquierda “Undida” que se ha entregado ya a las huestes podemitas).

Si así se desarrollasen los acontecimientos, ¿habría servido para algo repetir las elecciones generales o tendríamos que dar la razón a los empresarios?

Pues si continuamos en el mismo escenario, sin mayorías, lo que sí quedaría claro es que ya sería absolutamente obligatorio llegar a un acuerdo de gobierno. Las elecciones se pueden repetir una vez, pero no más, evidentemente.

Entonces, porqué los partidos constitucionalistas no dejan de teatralizar, se ponen las pilas, y se sientan todos con todos, hasta que se logre un pacto de legislatura.

La respuesta, desde mi punto de vista, está clara. Hay un señor, llamado Pedro, que no quiere ni escuchar al partido que ganó las elecciones, y ello supone que lograr una mayoría, al margen de aquel, sea matemáticamente bastante difícil y políticamente, muy peligroso para el futuro de los españoles.

Entonces porqué seguirá empeñado este señor en buscar la cuadratura del círculo?

Pues muy fácil, cuándo va a tener otra oportunidad así en su vida? Es que si lo pensamos fríamente, creo que yo también haría lo mismo. Si uno tiene la posibilidad de ser presidente del gobierno de su país, hace para lograrlo lo que sea necesario. Si tiene que aceptar a Pablo de Vice, pues se acepta!. Si tiene que salir de paseo con él, pues se agarra del brazo y a mover las piernas!, si tiene que aceptar lo del referéndum, pues le cambio el nombre y así cuela!, etc, etc, etc.

Por todo ello, aunque ahora se hable mucho de repetir elecciones, yo estoy convencido de que los empresarios se saldrán con la suya y no les daremos ese disgusto económico inoportuno.

Estamos en manos de Pablo, que está dispuesto a todo, menos a dejar el gobierno en manos de Pedro-Albert, ya que con esa fórmula (PSOE con Cs y la abstención de Podemos), él no tocaría cacho y preferiría la repetición de elecciones.

Si a Pedro no le sale el plan A, tendría que aceptar el B, que sería tragar con todas las exigencias caprichosas de Pablo. Y qué más dá, si va a ser inquilino de la Moncloa.

Y,si lo pensamos bien, tiene razón, la mayoría de nosotros haríamos lo mismo…o no.

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Sobre José Carlos Bote

José Carlos Bote, Secretario-Interventor, deportista aficionado y vecino de Cáceres.