La mujer en un mundo sanguinario y deficiente

Leer a Malala es viajar a un Pakistán retratado con sencillez y un toque de dulzura que a ratos confunde y distrae. I am Malala es la historia de la joven pakistaní que fue tiroteada de camino al colegio en 2012, por ser símbolo de la defensa del derecho a la educación de las mujeres. El tiroteo y su milagrosa recuperación dieron la vuelta al mundo, pero la lucha por los derechos de la mujer, aún hoy,  sigue siendo ruido que se cuela entre las noticias de los medios de comunicación.

Sus palabras, cómodamente elegidas, sin grandes pretensiones ni complejidad, ofrecen el testimonio de una niña que se niega a languidecer en la oscuridad y en la ignorancia que impone la sociedad que le rodea. La historia de Pakistán, como la de otros países de Oriente Medio, se ha ido forjando a partir de interpretaciones pertinentes del Corán. Religión, prohibición, obediencia, sumisión y violencia  han estado ligadas como consecuencia de fines económicos y políticos subyacentes. Y aquí, en mitad de esta inmensa nada que ocupan las mujeres, es donde algunas voces empiezan a escucharse y eso asusta.

Una de esas voces fue la de Malala. Otras, las de las más de 200 niñas nigerianas secuestradas hace unos meses. También las hay sin repercusión mediática, pero letales como la de la joven embarazada que fue asesina por su propia familia por desafiarlos a casarse por amor. O con mucho eco, como la de Angelina Jolie, que de hecho hoy está en una cumbre contra la violencia sexual en los conflictos armados.

Todas estas voces se alzan contra el trato inadmisible que en todo el mundo las mujeres padecen, padecemos. Somos ciudadanas de segunda, eternas menores de edad sin capacidad para decidir o gestionar, esclavas sexuales, animales de carga, encarnación del pecado, siervas de las casas y / o prisioneras.  Eso éramos, eso somos y eso seguiremos siendo.  O, quizás, de una vez por todas es tiempo de actuar.  Sirva esta denuncia pública como mi primer paso.

Sobre chusysublog

Chus Villegas Periodista, filóloga.