El español feliz

Esta es la historia de Juan, un treintañero que emigró de España, y, frente a todo pronóstico, es una historia feliz.

Juan creció en un pequeño pueblo de Teruel, que le ha dado una infancia tranquila y un marcado acento aragonés. Siempre quiso vivir en Irlanda y lo supo desde que iba a la EGB.  Cuando empezó el instituto comenzó a interesarse por las tecnologías y, de hecho, por puro gusto y placer, hizo Ingeniería Informática en la Universidad de Zaragoza.  Con esfuerzo, pero sin muchas dificultades, combinó  la carrera con un trabajo con contrato en  Fersa Bearings.  Con el dinero que ganaba, pudo pagarse un Máster en Tecnologías del Desarrollo. Era lo que le apetecía hacer. Nadie nunca le dijo que era, también, lo más conveniente de cara a la crisis económica que, por aquel entonces, nadie parecía advertir. Con el inglés tuvo suerte: algunas clases privadas y una hermana bilingüe que le sirvió de ayuda.

Meses antes  que el resto de las empresas españolas, la suya, por su proyección internacional, notó los efectos de la crisis. Sin embargo, los gestores se abrieron a otros mercados, como Brasil o China, y continuaron invirtiendo en I+D. Para cuando en España el Gobierno veía brotes verdes, como el que ve oasis en el desierto, su empresa volvía a crecer. De hecho, 2009 fue un buen año.

Hace cinco meses Juan se dio cuenta de que para seguir cumpliendo con sus objetivos, lo más conveniente era buscar una empresa en el extranjero que pudiera ofrecerle esa oportunidad. Le bastó con enviar cinco currículos a empresas de Irlanda para ser  seleccionado y contratado.

Ahora vive en el centro de Galway  y ayer cobró su primer sueldo que es un 8% más alto que el que cobraba antes.

En la empresa irlandesa es una más en el equipo y, como la mayoría de los ingenieros españoles, está muy valorado. Una buena formación y unos profesores que le aportaron en su carrera, además de los conocimientos técnicos necesarios, la forma de ponerlos en práctica en el ámbito empresarial.  “El inglés es mi mayor inconveniente, pero dicen que para ser español hablo y escribo bastante bien”.  Nos reímos porque es el talón de Aquiles del español emigrado y los dos lo sabemos. También nos reímos porque su historia está llena de objetivos alcanzados y de sueños que se van cumpliendo.

Juan está lleno de energía  y está deseando ser retado con proyectos en su nueva empresa. Tiene la actitud y el estado anímico de alguien que no ha pasado largas temporadas tirado en el sofá consumido por la agonía de estar parado. Alguien que no se ha cuestionado si falla el sistema o  es él el que falla. Alguien que no ha sido dañado por la crisis.

 

-Juan, ¿has notado la crisis en algún momento?

-He tenido mucha suerte, supongo. Pero mi novia está parada.

 

Desafortunadamente, la burbuja de la felicidad es reducida y limitada.

Sobre chusysublog

Chus Villegas Periodista, filóloga.