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Ser y sentirse parte del Geoparque de Extremadura

Foto cedida por APRODERVI.


Hay cosas en la vida que no cambian, situaciones que suelen ser denominador común en las vivencias de todas las personas y que acaban convirtiéndose en verdades plenas. Una de esas cosas suele ser el amor profundo al terruño, al espacio físico en el que uno vive, al entorno natural, al paisaje y al paisanaje que uno absorbe e introduce en cada rincón de su cuerpo, cual pócima del bienestar, de la felicidad y por supuesto del amor hacia lo cercano y lo conocido.

Basándome especialmente en esa predisposición y en ese sentimiento profundo tengo que confesaros -una vez más- que tengo el enorme privilegio de vivir en una de las zonas más maravillosas del planeta tierra, en la que la relación equilibrada hombre-naturaleza es posible, y dónde la vida resulta apacible y generosa. Mi morada se encuentra en un lugar donde se perciben y experimentan emociones al contemplar la naturaleza, al  escuchar sus sonidos. Vivo rodeado de esos aromas que cada estación, que cada tradición, que cada rutina nos regala mientras despierto recorro la vida, entre ocupaciones y devociones. En definitiva, un espacio auténtico y genuino que hace posible vivir con más energía y quizás también con mejor calidad.

Estas percepciones se encuentran perfectamente catalogadas e identificadas como valores materiales e inmateriales inigualables y genuinos de esta tierra, y ello ha servido para que el pasado 17 de septiembre de 2011 fuese reconocida como Geoparque, el “Geoparque de Villuercas Ibores Jara”, o lo que es lo mismo “un territorio reconocido como miembro en la Red Europea de Geoparques o en la Red Global de Geoparques auspicidadas por la UNESCO, porque conserva un patrimonio geológico de valor reconocido, con una superficie demarcada suficiente como para aplicar en ella una estrategia de conservación, de educación y de desarrollo sostenible”.

Siempre he hecho gala de convertirme en embajador de mi pueblo y de mi comarca, de aprovechar este pequeño espacio “Ruralita en Villuercas” para hablar de la generosidad de esta tierra y de las bondades que nos regalan sus gentes, pero hoy lo quiero defender y expresar especialmente, en el marco del I Día del Geoparque de Villuercas Ibores Jara en la Blogosfera, que hoy celebramos casi cuarenta webs y blogs, y que pretende promocionar este espacio único, y con ello utilizar la magia de Internet para amplificar y multiplicar nuestro mensaje.

Quedáis todos/as invitados/as a vivir vuestras experiencias en esta tierra, a visitar sus pueblos y conocer sus maravillas naturales, a degustar sus productos agroalimentarios, a disfrutar de su historia y de su cultura, a caminar, a rezar, a conversar… y sobre todo a ser y sentirse parte de nuestro Geoparque, el de todos/as, el del ayer, el del hoy y espero que siempre, el del mañana.